Esta tecnología consiste en reproducir un texto o un documento entero a escala miniaturizada, con lo que el texto resultante sólo puede ser leído por equipos complejos. Por ejemplo, los microtextos pueden insertarse en documentos sustituyendo un segmento de línea por una secuencia de caracteres de menos de 0,2 mm de tamaño. A simple vista (y con fotocopiadoras y escáneres), el texto aparecerá como una línea continua. También se pueden insertar microimágenes.
Los microtextos se imprimen a partir de máquinas especializadas o matrices grabadas con láser, utilizando tintas y técnicas particulares. Requieren equipos gráficos complejos porque los detalles precisos deben reproducirse con extrema exactitud. Por lo general, se necesita una calidad de impresión superior a la de las planchas de impresión offset comunes, dada la minúscula escala del texto producido.
Los microtextos se utilizan sobre todo en los billetes de banco, pero también se emplean mucho en los embalajes, ya sea impresos en los documentos del envío o en el propio embalaje.
Si desea imprimir microtextos en el documento del envío o el embalaje de un producto, no necesita realizar ningún cambio en su proceso de producción. Para imprimir el microtexto necesitará el equipo gráfico complejo descrito anteriormente. También puede encargar el proceso de impresión a empresas especializadas.
Los costes asociados a los microtextos varían en función de cómo, dónde y en qué se utilicen. Por lo tanto, es difícil realizar una estimación general de la inversión necesaria.