La superficie de cada producto puede ser única debido a diferencias estructurales microscópicas causadas por procesos físicos o el uso de sustancias químicas. Esta tecnología explota esas diferencias asignando a cada una un código, en un patrón aleatorio y estable como una huella dactilar, que identifica el producto. Los códigos se registran en bases de datos, que pueden cotejarse para verificar la autenticidad del producto.
Las tecnologías de huellas digitales superficiales y análisis láser de superficies se utilizan para generar un identificador único basado en los efectos de un proceso físico aleatorio que, por su naturaleza, no puede reproducirse ni copiarse
La composición de las superficies de los materiales se analiza mediante técnicas que identifican las diferencias estructurales distintivas de cada superficie. A partir de estas diferencias, se generan identificadores que permiten identificar el producto de forma unívoca.
Por ejemplo, al analizar las diferencias estructurales que se generan en las películas de silicona (las llamadas «arrugas»), se pueden crear aleatoriamente códigos identificadores únicos. Estos códigos son unívocos, como las huellas digitales humanas, y reproducirlos es técnicamente imposible.
Un método basado en este principio se utiliza para producir etiquetas fácilmente legibles con un lector óptico. Consiste en recubrir un sustrato de nanopartículas con polímeros de silicio. La desecación del sustrato provoca su contracción y la aparición de diferencias estructurales o «arrugas» en el recubrimiento polimérico. El análisis de estas «arrugas» permite generar aleatoriamente códigos de identificación únicos. Se necesita un dispositivo especial para leer el código y compararlo con los almacenados previamente en una base de datos de referencia.
Las tecnologías de huellas digitales superficiales y el análisis láser de superficies son aplicables a una amplia variedad de productos, ya que el análisis de las características estructurales puede aplicarse a diferentes tipos de materiales.
Los cambios en el proceso de producción dependen estrechamente de su tipo de producto, que determina las técnicas para fijar el marcador a los productos.
Los costes de estas soluciones contra la falsificación dependen del método concreto utilizado y no pueden calcularse con precisión por adelantado.