Tecnologías químicas y físicas

Las tecnologías químicas y físicas contra la falsificación utilizan sustancias especiales para marcar y verificar objetos. Aprovechan la aleatoriedad inherente a los patrones que se producen cuando se aplican determinados procesos químicos o sustancias a los materiales, sirviendo como marcadores.

El principal objetivo de estas tecnologías es la autenticación sin identificación única simultánea del producto. Se necesita un hardware especializado o pruebas de laboratorio para leer y verificar los marcadores que crean. Esto hace muy difícil que terceros puedan reproducir marcadores similares. 

Los costes de creación y colocación de los marcadores químicos y físicos suelen ser bajos. Sin embargo, los dispositivos especializados de lectura automática, cuando son necesarios, pueden ser caros. Por lo tanto, conviene tener en cuenta que a menudo no es posible realizar una verificación inmediata in situ, sino que las pruebas deben realizarse en laboratorios, lo que requiere más tiempo.