Los hilos de seguridad son hilos de distintos materiales (metal, tela, polímeros) que se cosen o se fijan a los productos para permitir su autenticación y evitar su manipulación. La diversidad de los materiales de los hilos permite integrar esta tecnología en una amplia gama de productos. Pueden aplicarse al hilo elementos de seguridad adicionales, como revestimientos especiales o microimpresiones, para una protección más avanzada contra la falsificación.
Los distintos tipos de hilo de seguridad pueden agruparse según su material y función:
- hilos metálicos: se colocan directamente en el producto para evitar su reproducción, por ejemplo, en billetes de banco;
- hilos diversos (polipropileno, tela, etc.) para fijar o sellar: se utilizan, por ejemplo, para fijar etiquetas a prendas o productos y como microsellos de garantía;
- hilos poliméricos: son hilos de grosor variable que pueden ser:
- revestidos de metal (total o parcialmente);
- pintados con pigmentos especiales sensibles a la luz;
- microimpresos con dígitos y texto;
- magnetizados para incluir información oculta detectable únicamente por lectores magnéticos.
Los hilos de seguridad pueden utilizarse para proteger productos de diversos sectores. Sin embargo, lo más habitual es que se incrusten en los billetes de banco.
Si desea colocar los hilos metálicos en sus productos, deberá incorporar una fase de colocación en el proceso de producción. Si, por el contrario, desea utilizar los otros tipos de hilo de seguridad, los que fijan etiquetas o contienen información impresa, entonces no necesitará realizar ningún cambio en el proceso de producción; estos tipos de hilo se aplican normalmente al producto acabado o al envase.
La diversidad de los materiales y los modos de aplicación de los hilos de seguridad hace difícil realizar una estimación general de los costes asociados a su implantación.