Cada etiqueta RFID contiene un chip. Cada chip es único, gracias a las imperfecciones microscópicas aleatorias e incontrolables en la estructura molecular del material utilizado para producir el chip. Esta unicidad puede utilizarse para demostrar la autenticidad. La tecnología de función física no clonable (PUF, por sus siglas en inglés) genera identificadores únicos a partir de las imperfecciones microscópicas de los chips. Estos identificadores pueden almacenarse en una base de datos segura, donde se cotejan para autenticar los originales y detectar los chips clonados. La tecnología PUF puede utilizarse con los chips de las etiquetas RFID para mejorar la protección que ofrecen contra la falsificación.
La tecnología PUF es un nuevo enfoque para la identificación única de los chips, la autenticación y la generación de claves «en chip» (claves criptográficas para el intercambio seguro de información). Existen varios tipos de PUF, pero la más adecuada para identificar y autenticar los chips integrados en las etiquetas RFID es la tecnología PUF basada en silicio. Genera códigos de identificación únicos totalmente aleatorios para los chips basándose en sus variaciones físicas intrínsecas. Estos códigos representan una firma única que permite identificar y verificar posteriormente los chips.
La tecnología PUF se aplica al chip de una etiqueta RFID. Por lo tanto, puede utilizarse en las mismas situaciones y para los mismos fines que el tipo concreto de etiqueta RFID (pasiva, activa, semipasiva) que está identificando y autenticando.
Los cambios que haya que hacer en el proceso de producción para implementar esta tecnología dependerán de cómo decida fijar la etiqueta al producto.
Los costes asociados a la tecnología PUF reflejan los de las etiquetas RFID (pasivas, activas, semipasivas) en las que se utiliza.